jueves, 29 de julio de 2010

Canciones para viajar en el tiempo (Tercera parte)





Al parecer esta será la última entrada del mes, de un mes que ha sido tan largo que a penas y puedo recordar cómo comenzó. Y es que no ha sido un mes, sino dos o tres, tres meses en 29 días, un mes que se vuelve un año y todavía no ha terminado. Los que conocieron mi blog anterior se darán cuenta de que nunca antes un mes tuvo tantas entradas. Me cuesta trabajo creer que ha pasado sólo un año desde que se inauguró Dulce de café. Un año, solamente un año, exactamente un año. El tiempo puede llegar a ser tan relativo que me asusta. ¿Qué irá a ser de mi en un año más? ¿Y en dos? ¿Tres?. No, no quiero ni pensarlo, no hoy, no ahora. Me da miedo, mucho miedo. Alguna vez me preguntaron cuánto era para mi mucho tiempo, y pasó mucho tiempo, demasiado tiempo antes de que tuviera la respuesta correcta, una respuesta que al fin me satisface: No lo sé. Y no quiero saberlo. Este mes ha sido largo, terriblemente largo, y todavía no he acabado de comprender por qué.



Hace un año:Entré a la ENAP pensando que era una buena escuela. Conocí gente que no valía la pena, un par que sí valía la pena para mi, pero yo no para ellos. Casi muero, en septiembre, todavía no supero aquello que pasó que no les contaré todavía me aterra la sangre. Hace un año decidí que no podía ser otra cosa que no tuviera que ver con el arte, con mancharme las manos de pintura, mucha pintura, pintura de colores. Y me enamoré por última vez de aquél cuyo nombre no debe ser escrito. Y se me ocurrió pensar que podría estar bien sola, y quise cambiar mi vida más que nunca antes pero nada cambió. Hace un mes y medio quise cambiar mi vida... y de pronto todo parece estar cambiando. Será que al final sí me llegó la hora de crecer?

You

Sé que tú no sabes que cuando te digo que "Te llevaría café a tu casa si tuviera coche" significa que me haces falta. Lo que sí sé que sabes es que significa que hay algo que no te estoy diciendo. Y es que no quiero decirte que me haces falta... quisiera que sólo esta vez adivinaras, y fueras como alguien normal. Pero no lo eres. Nunca lo has sido y a decir verdad no espero que lo seas. Sé que hay "claves", "códigos sociales" que no entiendes, como cuando te digo "ya me voy" esperando que me digas "no, quédate" como lo haría alguien normal. Me cuesta trabajo decirte cosas que a la mayoría le digo sin problemas, pero es que la mayoría no me importa. La mayoría me importa un carajo, la mayoría no tiene la capacidad de hacerme llorar como tú, y de los que tienen la capacidad eres el único que lo hace. O al menos el único que no se da cuenta. ¿Te das cuenta?... dime que no, por favor dime que no. Quisiera tener la capacidad de saber qué es lo que pasa por tu mente, qué es lo que sientes, piensas, pero no tengo tampoco el valor de preguntarte. Sí, he llegado a la conclusión de que si muero sola será por cobardía. Y no es que quiera morir sola, tampoco quiero ser una cobarde. Quisiera tener el valor de decirte cuánto te quiero, todo lo que representas para mi, el espacio que ocupas en mi vida, aunque a veces sea sólo un regaño vía msn. Últimamente ha estado de moda regañarme. Eso y preguntarme qué planeo hacer de mi vida, poner sal en la llaga como si creyeran que no me duele. Y tú no has sido la excepción. Lo curioso es que no me duele que tú me lo digas, tú si tienes el derecho, y la capacidad de hacerme llorar.
A veces me alegra que no leas mi blog.

lunes, 26 de julio de 2010

Still alive

Sólo para avisar que volveré a dejar de fumar y de hacer trampa en el continental, que volveré a dormir y dejaré de comer compulsivamente... otra vez...

domingo, 25 de julio de 2010

Pequeño pequeño Coco


Faltaba poco ya para septiembre, es posible que no faltara mucho para tu cumpleaños. No me sorprendió ver tu pelito blanco sin vida, como en posición de dormir. Y de cierta forma me alegró que hubieras estado dormido, que tal vez ni siquiera te diste cuenta, y sólo te quedaste dormido. Todavía recuerdo tus ojitos rojos el día que te conocí, la primera vez que te ví. Fuiste un regalo que no merecía, que hoy aprecio mucho más que el día que llegaste a casa, el 16 de septiembre del 2007, hace poco menos de tres años. Te puse Leche porque eras blanco, pero a tu papá no le gusta la leche, él te puso Coco. Y todavía me acuerdo de ese día, jamás me cansaría de verte jugar con tu hermana. No, nunca me cansé de verte jugar. Me gustaría pensar que todo fue mi imaginación, que nunca te fuiste, que estás en tu casa jugando con Ludwig y no en un tubo de papel de baño, dentro de una bolsa amarilla sobre la mesa.

Entrada para borrar mañana

No alcancé a entender la diferencia entre solucionar los problemas y meterlos debajo de la cama. En el closset, en cajas en el librero, da igual, nunca antes pensé que podría llegar a ser una habilidad necesaria. Siempre era fácil, muy fácil, darle la espalda a todo y salir corriendo. Nunca antes sentí tan fuerte la necesidad de sentir que podría ser algo mejor, siempre me pareció suficiente que nadie me conociera, que nadie supiera que soy un completo fracaso. No logré entender que el lugar de algunas cosas nunca debe ser cambiado, que cambiar de lugar algunas cosas no debe siquiera ser pensado. Este me parece el día perfecto para volver a fumar, para dejarme explotar. Hoy no tengo siquiera ganas de intentar levantarme, ni de pedir ayuda. No se me ocurre una buena razón por la que alguien querría ayudarme esta vez. Sé que puede volverse cansado estar cerca de mi, que puedo ser sólo una mala forma de perder el tiempo, y tal vez es por eso que no me molesta que nadie lea mi blog, tener sólo cartas cadena en mi bandeja de entrada. Tal vez esta vez los humanos tienen razón... la gente nunca cambia. Y tal vez también tengan razón los que me han dicho que moriré sola, encerrada en un cuarto de hotel. Nunca he sabido qué decir en ciertas situaciones que para la mayoría son cotidianas, mi mente se pone en blanco, yo le llamo "entrar en shock". Sé hablar, sé que la gente sabe que sé hablar... el problema es que soy una cobarde. Antes me era difícil saber cuándo cerrar la boca, nunca sabía cuándo iba a herir a la gente, decir algo malo sin darme cuenta, ofenderlos sin querer. Ahora muchos coinciden en que es difícil hacerme hablar, y tal vez esa es la razón. Encontré en el silencio un escudo muy eficaz. Encontré en la soledad un refugio... tal vez no un refugio que me separaba de los demás, sino de mi misma. A veces me hacen sentir estúpida, y hubo un tiempo en el que realmente pensé que era así. Era cómodo, siendo estúpida nadie te exige nada, nadie te pide nada. Sólo te sientas en un rincón y ves cómo la vida se soluciona sola, los demás lo hacen por ti porque tú eres estúpida. Sé que no lo soy. Quiero creer que no lo soy. A veces me hacen sentir inútil, y sé que lo más probable es que realmente lo sea. Sé que no soy estúpida, pero sé también que no tengo la capacidad de hacer cosas que muchos consideran básicas. Y me dicen que confíe en mi pero yo no encuentro una razón para hacerlo. Me dicen que soy capaz y luego se sorprenden de que haga algo bien. Me dicen que confían en mi pero no me dejan hacer nada. Me da la impresión de que hace mucho que mis palabras dejaron de tener valor, si es que alguna vez lo tuvieron. Hay quien dice que lo normal en mi es que siempre tenga sueño... y eso a nadie le sorprende. Me dicen que sea fuerte, pero yo ni siquiera alcanzo a comprender qué carajo significa eso. Y me dicen que todo saldrá bien... y eso sí que no lo creo. Es sólo que hoy no quería estar sola. Hoy no necesito que me consuelen, eso ya me tiene enferma. Hoy necesito alguien que me abrace si lloro, que se siente a mi lado en silencio... pero pocas veces antes me sentí tan sola. Tienes razón... ya no soy una niña... pero no sé cómo ser otra cosa... no quiero ser otra cosa.

I'm not giving up... i just need a break...
Y un cigarro.

martes, 20 de julio de 2010

I don't even know...

Al mundo le da por hacer cosas raras, y a veces se me olvida que soy parte de él. A veces me da por hacer cosas raras. Cosas que ni yo entiendo, a veces cosas que otros entienden mejor que yo misma. Antes escribía por mi y para mi. Sin importarme la gramática, la sintaxis. Sólo para mi y porque sí. Es poco lo que queda de aquellos tiempos, poco lo que no se quemó con el sol, por accidente cayó al agua o a propósito al fuego. Quisiera poder confiar en mi memoria, y no tener que recurrir a las letras, a un cuaderno, a un blog. Yo me juzgaría si yo no fuera yo. No estoy de acuerdo con la mitad de las cosas que hago. Y no es que no quiera las cosas que digo que quiero, ni que no quiera decidir las cosas que he decidido. Ni es que no quiera a la gente que quiero ni a las cosas que quiero. No es tampoco que crea que me arrepentiré de lo que creo que quiero. No quiero quedarme con el "y qué tal si hubiera...", "no hecho esto", "hecho esto otro". Y no es que quiera todo ni que no quiera nada. La cosa es que ya no sé si quiera si quiero saber. La cosa es que ya ni siquiera sé qué es lo que quiero.

A tientas

Se retrocede con seguridad
pero se avanza a tientas

uno adelanta manos como un ciego
ciego imprudente por añadidura
pero lo absurdo es que no es ciego
y distingue el relámpago la lluvia
los rostros insepultos la ceniza
la sonrisa del necio las afrentas
un barrunto de pena en el espejo
la baranda oxidada con sus pájaros
la opaca incertidumbre de los otros
enfrentada a la propia incertidumbre

se avanza a tientas / lentamente
por lo común a contramano
de los convictos y confesos
en búsqueda tal vez
de amores residuales
que sirvan de consuelo y recompensa
o iluminen un pozo de nostalgias
se avanza a tientas/ vacilante
no importan la distancia ni el horario
ni que el futuro sea una vislumbre
o una pasión deshabitada
a tientas hasta que una noche
se queda uno sin cómplices ni tacto

y a ciegas otra vez y para siempre
se introduce en un túnel o destino
que no se sabe dónde acaba.


Mario Benedetti

lunes, 19 de julio de 2010

Canciones para viajar en el tiempo (Segunda parte)

Esta canción es de mi hermano, se imaginarán que no es algo que pondría en mi playlist. No me pregunten por qué, yo no le veo sentido, pero me sabe a navidad.

domingo, 18 de julio de 2010

Who I used-to-be/am



Hoy me tomé una cerveza, y me supo a pasado. Me supo a la chica que peleaba por llevar las cuentas cuando jugaba continental con su familia, para quitarse puntos de vez en cuando sin que nadie se diera cuenta. Que robaba sólo un poquito de cada botella de su madre para que no se notara que tomaba sola en las noches. A veces me pregunto si perdí mi infancia, si la compliqué demasiado, si no la viví como debía vivirla. Nunca fui normal. Nunca sentí ser parte de nada, ya lo he dicho antes. Quise ahogarme en mi soledad, por voluntad propia, y me di cuenta demasiado tarde de que vivía quejándome de ella pero nunca intenté salir. Es curioso que precisamente en ese aislamiento encontrara razones para no sentirme sola. Me dicen que he cambiado, muy seguido. A veces más de lo que me gustaría, me hacen de cierta forma sentirme vieja. Sé que no lo soy. Pero sé también que no fui joven como debí, cuando debí. Escucho las historias de aventuras adolescentes de gente mayor que yo, y me pregunto qué tanto me perdí, qué tanta falta me hace (o me hizo) portarme como estúpida cuando tuve la oportunidad. ¿Será que nunca tuve la oportunidad? ¿Será que nunca quise tenerla?. Tal vez quise ser adulta cuando debí ser niña. Y tal vez no fue un error, aunque muchas cosas me hacen sentir que ha sido el peor error de mi vida. ¿Qué tanto habría valido la pena dejarme llevar de vez en cuando?. Y no es que no tenga memoria de mis estupideces, es sólo que son estupideces diferentes, ninguna nunca fue divertida, yo no quise que así fuera. Siempre fui demasiado prudente, y me halagaban por ello. Hoy fumé como todos aquellos días de mi adolescencia en que me quedaba despierta a robar el alcohol de mi madre. Cuando encendí el primer cigarro me dio la impresión de haber olvidado cómo se hacía, durante los primeros segundos. Luego fue como si nunca hubiera dejado de hacerlo, como si siguiera siendo parte de mi. Y tomé cocacola con ron, y me supo a pasado. Me supo a algo que dejé de ser sin siquiera darme cuenta., y me supo realmente bien. A las tantas noches sin dormir escribiendo con la luz apagada. Nunca escribí mejor que entonces, y sin embargo ya no lo extraño. Ya no me parece extraño decir que soy casi-vegetariana, que no fumo, que no tomo. Me cuesta trabajo diferenciar entre lo que soy y lo que fui, tal vez porque dentro de mí aún vive esa adolescente pseudo-rebelde, aún pienso en hacer trampa, en esconder debajo del cojín de la silla las cartas que valen más puntos en el continental. Y sigo pensando en fumar como siempre lo he hecho, y en escuchar la música que escuchaba cuando me quedaba despierta, en ser todo aquello que, o ya no soy, o nunca dejé de ser. O tal vez eso que ya no quiero ser.


Esto de cumplir años ya dejó de ser redituable...

viernes, 16 de julio de 2010

17 de Julio

1744.-Felipe V aprueba la fundación de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, a instancias del Marqués de Villarías, con objeto de promover la arquitectura y la pintura.

1801.-El químico alemán Valentín Rose obtiene por primera vez el bicarbonato sódico.

1802.-El grabador valenciano Francisco de Paula Martí presenta en la Sociedad Económica Matritense su sistema de taquigrafía.

1854.-Entra en servicio el primer ferrocarril de montaña, en Semmering (Austria).

1860.-La primera fotografía de una estrella fue conseguida en esta noche en el observatorio de la Universidad de Harvard, por William C. Bond. La estrella fotografiada fue Vega, la más brillante de la constelación de Lira.

1917.-En el pueblo portugués de Fátima, tres pequeños pastores aseguran que se les aparece la Virgen María.

1936.-Se inicia en Melilla el alzamiento militar contra la Segunda República Española que desencadenará la Guerra Civil Española.

1945.-Se aprueba bajo el régimen de Franco el Fuero de los Españoles, carta magna de derechos individuales que no recogía los principios del pluralismo político ni los más elementales derechos de un estado democrático.

1960.-El coche de carreras "Bluebird" alcanza en Australia una velocidad de 691 km/hora.

1968.-Entra en funcionamiento la primera central nuclear comercial de España en Zorita (Cáceres).

1975.-La nave espacial soviética "Soyuz XIX" y la estadounidense "Apolo", se encuentran en el espacio, en la primera misión espacial conjunta entre EEUU y la URSS.

1989.-Fallece el poeta Jorge Guillén.

1998.- Nace en Roma el Tribunal Penal Internacional pese a la oposición de Estados Unidos.



La primera fotografía de una estrella... ¿Quién diría que desde ahí nací fotógrafa?...

jueves, 15 de julio de 2010

Don Braulio

Cosas como esta me hacen pensar que sería genial ser taxista. Claro, si tan solo no viviera en México... CLICK AQUÍ

Bunsen 02

Sacado de Bunsen, por Jorge Pinto.

Click para agrandar...

miércoles, 14 de julio de 2010

Escribir por escribir

Normalmente durante el día me llega a la mente una cantidad impresionante de cosas que podría convertir en entradas de blog. Muchas, demasiadas cosas que no tiene caso decirle al extraño de al lado sólo porque tengo ganas de hablar. La cosa es que es raro que tenga ganas de hablar... lo que siempre quiero es escribir. Es menos común de lo que algunos pensarían que tenga conmigo un cuaderno de notas, algo dónde guardar todo lo que me viene a la mente arremolinándose y haciendo líos en mi cabeza, telarañas de información sin sentido ni coherencia. Así es como funciona mi mente... algunos podrían decir que en realidad no funciona. Hace poco me preguntaron de nuevo "por qué escribes?". Como siempre yo no supe qué responder, por suerte para mi, quien me preguntó ya conocía una parte de la respuesta. La parte más lógica (si es que tiene algo de lógico) y más evidente: Que lo hago para decir de alguna forma todo aquello que mis labios no se atreven a pronunciar. Para muchas cosas en mi vida, hay más de una razón. Cuando comencé a escribir esta entrada pensé que sería más sencillo de explicar, debe haber más de una manera, yo no conozco ninguna. Lo sencillo es decir "No confío en mi memoria". O "Por pura inercia, mis dedos encuentran teclas y comienzan a moverse solos". Las dos cosas son completamente verdad, y completamente mentira. Igual que todas las razones que me pasan por la mente en estos momentos. No sé si Jenaro esperaba que le diera una respuesta en una palabra, debería saber que no se me da responder de manera sencilla (Aunque me obligue a veces, no es lo mío). ¿Por qué escribo?... Cuando comencé a escribir esta entrada pensé que lo sabía con certeza... culparé a que mi madre me llama a cenar de que no recuerdo qué iba a decir. Ya lo dije antes, no confío en mi memoria.

Canciones para viajar en el tiempo (Primera parte)

Empezaré a poner estas entradas sólo para hacer memoria, para llevar un registro. Un amigo me dijo hace poco "Más vale.... bueno, no recuerdo cómo iba la frase. El punto es que últimamente no confío en mi memoria.
Esta primera canción de esta serie, es de una de las primeras veces que me pregunté seriamente cuál sería el mejor camino a tomar, qué debía hacer con mi vida, qué sería ser lo correcto. Si dejar de fumar y tomar o ponerme a conocer bares...

(Para más detalles a cerca de este tiempo, buscar "Libertad" en "Dulce de café"...)

martes, 13 de julio de 2010

Todo empezó con in 2+2

Sólo porque sí


He hablado antes de lo que las canciones son para mi, de la forma en que marcan el tiempo (igual que las casas en las que he vivido, pero en tiempos más cortos). También llegué a comentar cómo marcan a la gente a mi alrededor, de cómo le hacen para obligarme a no olvidar. De lo que nunca había hablado antes es de las canciones que recuerdo, pero no recuerdo de dónde. De las canciones que me recuerdan que he olviado que he olvidado que he olvidado. Tampoco he hablado aún de estas ganas incontrolables que tengo de escribir. De escribir hasta por los codos, con los dientes, escribir por escribir, hasta de no tener nada qué decir, porque lo he olvidado todo.

La historia de mi vida

La parte que me gusta empieza en el min 3:40...

Alguna vez dije que la historia de mi vida, era que la gente se fuera. Se fuera lejos, se fuera cerca, otro estado, otro país, otra casa, otra escuela; No importa qué tan lejos, siempre se van. Otras veces soy yo la que se va, sin mirar atrás, sin reencor ni remordimientos, tal vez solamente un poco de nostalgia, pero nunca demasiado. Sé que se veía venir lo siguiente, pero de todas formas lo diré: Nunca me molestó. Mucho de lo que podría poner a continuación está ya muy escrito en otra(s) entrada(s). La verdad es que no sé por qué sigo dándole vueltas al asunto. Todo aquello de la mudanza me ha puesto a replantearme mi vida entera, a repasarla casa por casa, y sin darme cuenta me he topado con recobecos entelarañados en cierto vacío en mi pecho que pensé que se había ido hace mucho tiempo. La imagen de mi cuarto vacío y la ausencia de pareja me han hecho darme cuenta de que en realidad el vacío en mi pecho nunca se fue, y estos últimos años de relativa tranquilidad tuvieron un efecto placebo muy poco duradero. Y yo sé que tal vez es un poco temprano para poder decir "Es la historia de mi vida", pero eso no me hace sentir más tranquila. Al contrario, me hace pensar que tal vez vengan aún más años de soledad apaciguada por contactos "trash can" en el msn. Si me preguntas si extraño a alguien en particular, alguno de esos que han se han pasado por aqui volando y se han ido, algún amigo (pseudoamigo) de hace años... te diré que no. A nadie, ninguno ha tenido la capacidad de dejar su huella en mi vida. Pero también te diré que hay alguien por ahí a quien sé que si se fuera, lo extrañaría. Y mucho. Y no por lo que es, sino por lo que ha sido conmigo, por lo que me ha enseñado (algunas veces a la mala y/o sin darse cuenta).

lunes, 12 de julio de 2010

Llorar en silencio

Yo sé que hay caminos en la vida que deben recorrerse en soledad. Pensé también que ese sería un paso que podría saltarme, y puede ser que siempre supiera que este día llegaría. Me lo advirtieron y no me lo quise creer. Qusiera tener la fuerza para levantarme sola después de haber caido tan bajo, poder sostenerme sobre mis pies como quise el día que escribí en este mismo blog "First One", pensando que no estaba sola. La verdad es que no la tengo, y hoy siento también que no tengo tampoco de dónde sacarla. Me di permiso hoy de llorar sola en mi cuarto, pero hace poco alguien me enseñó que llorar en compañía siempre duele menos. Pero fue hasta hoy que lo comprobé... y de la mala manera. Quisiera tener el valor para dormir esta noche, sabiendo que despertaré mañana. La verdad es que no lo tengo. Hoy descubrí también que siempre supe cómo llorar en silencio, y que en realidad nunca antes lo había hecho. Llorar en silencio es lo mismo que llorar en soledad, y no como pensaba antes, que era llorar sin hacer ruido, sin que nadie se enterara. Hoy no soy capaz de sacar consuelo de las sombras. Por primera vez en mi vida quito el velo a la soledad, sólo para darme cuenta de que, a veces, ni siquiera ella es compañera.

sábado, 10 de julio de 2010

The way back home

He vivido mi vida corriendo de un lado al otro, desde que tengo memoria. No recuerdo la cantidad exacta de escuelas primarias en las que estuve, no recuerdo tampoco el número exacto de casas que he habitado. Tampoco estoy segura de cuántas veces he llamado "amigo" a alguien sabiendo bien que no duraría más de un mes. Tampoco llevo bien la cuenta de cuántos novios de juguete tuve durante mi adolescencia. Y no sé, realmente no quiero saber, si es normal, si para todos en alguna etapa de la vida ese tipo de cosas son tan inestables, cambiantes, como han sido en la mía. He de decir que nunca me había molestado, para mi eso era lo normal, lo aceptado, y jamás se me ocurrió pensar que tal vez la vida no era de esa manera, que era yo la que estaba mal, la que vivía en un error. Y no pregunto porque no quiero saber. No quiero saber no porque no siento curiosidad. Los que me conocen saben que son pocas las cosas que no me causan curiosidad, pocas las cosas que no pregunto por más estúpidas que sean, ni por más que insistan en que no quiero saber. Ya he dicho muchas veces que me he cansado de huir, tantas que tampoco llevo la cuenta de ellas. Y sin embargo lo sigo haciendo. Sigo huyendo, sigo siendo la misma cobarde de siempre. Me pongo a pensar a veces en mi hermano, que ha vivido como he vivido yo, como nómada. Lo veo y luego me observo a mi. Él sí tiene amigos de la secundaria, él sí tiene una pareja estable, una relación decente con mi madre. Yo no. No quiero compararme con él, porque ya mucho lo han hecho todos en mi familia. Sé que está de más decir que él siempre ha salido ganando de todas (o casi todas) esas comparaciones. A veces me pregunto cómo/cuándo será el día que encuentre algo que pueda llamar hogar. Y todas esas veces me acuerdo de cierta vez que volví a Coyoacán después de mucho tiempo de no haber ido, y me di cuenta de que, si bien recordaba qué camión tomar, cómo llegar, hacia donde caminar, había olvidado casi por completo todo el recorrido. Las calles que tomaba, las vueltas, los lugares conocidos (y desconocidos) por los que pasaba, calles que muchas veces caminé yo sola bajo la lluvia. Lo recuerdo porque fue cuando me dije "Había olvidado el camino a casa. No sabía que tenía una."
I forgot the way back home... i didn't know i had one...

jueves, 8 de julio de 2010

Homeless

Abrí hace más de diez minutos la ventana para escribir una entrada de blog. Y la observé, sin verla aún. Pensé en contarles cómo me siento, a punto de mudarme, y sin atreverme a comenzar a llenar las cajas de cartón. Tal vez me da miedo el vacío. Ver una vez más mi cuarto (ex-cuarto) en soledad; Sin su librero, su restirador, su desorden en el closset. Pero no lo haré, porque no quiero pensar en ello antes de tiempo, aún no me voy. De cierta forma me recuerda las dos veces que dejé lugares que en verdad llegué a considerar un hogar. La primera vez fue porque pensaba que "hogar" era sinónimo de "casa". La segunda vez, porque fue ahí donde descubrí que sólo algunas casas podían llegar a ser hogares. Sé que cuando me vaya un par de personas dejarán de poder encontrarme. Y aún no sé si eso sea bueno o malo. Me alivia un poco saber que no podrán encontrarme, pero al mismo tiempo me hace sentir como si siguiera siendo la misma cobarde, como si estuviera huyendo de nuevo. Tal vez, y sólo tal vez, es porque es verdad que estoy huyendo de nuevo. El problema es que esta vez no lo hago a propósito, por primera vez me da por querer ordenar en lugar de empacar. Y es extraño, muy extraño. Tal vez comienzo a cansarme de no pertenecer.

Bunsen: TV Azteca

Sacado de Bunsen, por Jorge Pinto.

Click para agrandar...

miércoles, 7 de julio de 2010

Con los ojos vendados

La vida es un libro de matemáticas. Está lleno de problemas, de acertijos, pero siempre, al final vienen las soluciones. La diferencia está, en que si te equivocas con las matemáticas siempre puedes borrar y corregir. Y que si tienes dudas a la mitad del libro siempre puedes darle vuelta a la página. La vida no es así, la vida se vive página por página, se vive día por día. La vida se vive sin saber en dónde vas pisando a cada página, sin saber si tienes la respuesta correcta a cada situación, sin saber la reacción exacta de todo aquello que se escapa a nuestro control. Hoy, no sé si construyo castillos en la arena.

martes, 6 de julio de 2010

Androides












Sacado de Bunsen, por Jorge Pinto.

Click para agrandar...

lunes, 5 de julio de 2010

Decir "te amo"

Yo no sé lo que es amar. De ninguna manera. Si me preguntas si he estado enamorada, te diré que sí. Sí, y mucho, y más allá de lo insano. Pero yo no sé qué es el amor. Sé que a veces uno se hace creer que lo sabe, y después de dos meses de novios, ya se aman. Y no entendí cuando un amigo me dijo que eso estaba mal. Yo pensaba que el decir "te amo" era la forma en que los novios se dicen "te quiero". Hoy sé que no. Que no sé qué es el amor. No sé cuántas fueron las veces que salí con hombres sabiéndolos amores desechables. Amores de esos que duran no más de seis meses y se van sin dolor, sin reencor ni remordimientos. Ni recuerdos atrás ni vidrios qué barrer. Y es grande la diferencia hoy que vuelvo a ser libre y a respirar con mis propios pulmones y a tropezar (por no decir caminar) con mis propios pies. Yo no sé si existen las almas gemelas. Yo no sé si estoy tomando la desición correcta. Ni sé si encontraré a alguien mejor que él. Yo no sé nada y hoy me encuentro perdida, o más bien no me encuentro. Yo no sé si la próxima vez que me enamore seré yo quien salga perdiendo. Quiero creer que nunca perderé como he hecho perder, aún cuando nunca he salido ganando. No sé ni siquiera cómo debería sentirme. ¿Debería sentirme culpable?, ¿Será que realmente soy culpable?.

domingo, 4 de julio de 2010

Favor de no leer

Dormiré con la luz encendida esta noche, tal vez porque no quiero que en las sombras se me aparezca tu recuerdo. Tal vez estoy haciendo mal. Tal vez debería estar contigo hoy. Abrazarte, besarte como si nada hubiera pasado. Como si todo hubiera sido un mal sueño, como si en verdad te amara. Y no sé, tal vez sí te amo. Sé que nadie me amará como me amas(te) tú. Qusiera poder estar ahí, decirte que todo estará bien, ser tu amiga hoy que sé que me necesitas, apoyarte como dices que nunca lo hice. Ser la amiga, compañera, aliada, cómplice que nunca pude ser. Y ser yo la amiga de años que te ayude a olvidarme. Quisiera no tener que ver las cenizas que dejamos por todas partes. Los sueños desmembrados regados por mi habitación. Quisiera que hubiera alguna forma de hacer que todo perdiera sentido. Que de pronto todos nuestros recuerdos fueran no más que una buena película romántica, en la que nos podemos saltar los malos momentos, y repetir las escenas de besos cursis una y otra vez hasta que perdieran sentido. Qusiera poder ser yo la que borrara mis fotos de tu computadora, mi número de tu celular, mi dirección de tu MSN. Quisiera haber tenido el poder de ahorrarte el dolor de pasar por la puerta de mi casa, de salir. Y estar ahí a tu lado, ser yo quien borre de tu cabeza mi nombre, quien tire a la basura mis regalos, quien limpie de tu cuarto los sueños desmembrados que dejé olvidados en los recobecos que siempre te dio flojera limpiar. Quisiera ser yo quien recoja las cenizas de nuestro amor, y ahorrarte a ti todo lo que yo tendré que hacer por mi misma, como yo lo quise.

After midnight

Durante la noche, el mundo se detiene, y es entonces cuando uno tiene la oportunidad de bajarse. De desaparecer mientras nadie lo nota. Me gustaba jugar a que vivía sola cuando me quedaba despierta por la noche. No hacía ruido para no despertar a los vecinos, y no por mi madre. A las dos de la mañana en punto, ni un minuto más ni un minuto menos, me daba hambre. Y entonces tenía la opción de fumarme otro cigarro o de ir al refrigerador por comida. Lo más común, era que escogiera lo primero. A veces me robaba traguitos de licor de mi madre, sólo para liberar un poco a la mente. Casi nunca estaba sola. Tenía/tengo un par de contactos que gustan de hacer lo mismo que yo: de vez en cuando escaparse del mundo. Del mundo como lo conocemos. Es curioso que fue en esas noches, y no en los días, cuando fui más yo que nunca. Más yo que la yo que todos conocen, más yo que la yo del día. Y sí, son dos Dianas diferentes. Para empezar una de ellas ni siquiera se llama Diana (historia complicada). No pensé que el abrir un blog nuevo significaría hablar de la yo que ya no quiero ser, quería hablar de la yo que lucho por ser. Pero supongo que es más fácil hablar de los viajes pasados, de las tierras ya exploradas, de los mares ya conocidos. Y me cuesta trabajo creer que todavía falten más mares por descubrir. Tierras y cielos que no he dibujado. Me pregunto quién los recorrerá a mi lado, si iré yo sola sobre mis propios pies. A decir verdad tengo miedo, pero ya no miedo a quedarme sola (que sí me da miedo pero también me emociona) sino a caer, a caer y tener que levantarme sola. O a caer y no poder volver a levantarme. Miedo a olvidar todas aquellas noches de mi adolescencia que pasé despierta y definieron lo que fui y de cierta forma lo que quiero ser hoy. Miedo a perder el rumbo, a olvidar de dónde vengo y por qué todo esto vale la pena. Por qué vale la pena dejar de fumar, dejar de comer carne roja, hacer ejercicio y todo lo demás. Vale la pena por los paisajes que me faltan por recorrer en bicicleta, por pasar mis últimos días jugando y no en una cama de hospital. Vale la pena por los mares en los que no he buceado, las montañas que no he caminado, por este mundo grande y confuso que aún no conozco, a pesar de haber nacido en él.

sábado, 3 de julio de 2010

What's next?

Y ya que hice el examen me doy permiso de explotar. Esta es la parte en la que todos me invitan un café y me mienten, me dicen que todo saldrá bien...


(Aviso que mi cerebro estará apagado de aquí al 25 de Julio, no me pidan coherencia)